Meditación Diaria: Salmos 143
- Agua viva

- 26 abr 2020
- 4 Min. de lectura

Salmos 143 - Reina Valera 1960
Súplica de liberación y dirección
Salmo de David.
143 oh, Jehová, oye mi oración, escucha mis ruegos; Respóndeme por tu verdad, por tu justicia.
2 y no entres en juicio con tu siervo; Porque no se justificará delante de ti ningún ser humano.
3 porque ha perseguido el enemigo mi alma; Ha postrado en tierra mi vida; Me ha hecho habitar en tinieblas como los ya muertos.
4 y mi espíritu se angustió dentro de mí; Está desolado mi corazón.
5 me acordé de los días antiguos; Meditaba en todas tus obras; Reflexionaba en las obras de tus manos.
6 extendí mis manos a ti, Mi alma a ti como la tierra sedienta.
7 respóndeme pronto, oh, Jehová, porque desmaya mi espíritu; No escondas de mí tu rostro, No venga yo a ser semejante a los que descienden a la sepultura.
8 hazme oír por la mañana tu misericordia, Porque en ti he confiado; Hazme saber el camino por donde ande, Porque a ti he elevado mi alma.
9 líbrame de mis enemigos, oh, Jehová; En ti me refugio.
10 enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios; Tu buen espíritu me guíe a tierra de rectitud.
11 por tu nombre, oh, Jehová, me vivificarás; Por tu justicia sacarás mi alma de angustia.
12 y por tu misericordia disiparás a mis enemigos, Y destruirás a todos los adversarios de mi alma, Porque yo soy tu siervo.
Meditación
UNA ORACIÓN EN MEDIO DE LA DESESPERACIÓN
V. 1-2 Si sabemos que tenemos un Dios fiel y justo recordémoslo en medio de nuestra oración, es muy importante que tengamos contacto con la Palabra para conocer los atributos de Dios y mencionárselos cuando estemos orando.
Cuando entramos en ruego y suplica eso es otro nivel donde derramamos nuestro corazón delante de Dios. David reconoció delante de Él su condición de pecador y que no merecía tanto amor de Dios, pero también reconoció la fidelidad y la misericordia de Dios.
V. 3-4 David estaba viviendo persecución, David presenta su causa delante de Dios en un momento en que ya había perdido sus fuerzas, esos enemigos querían arrastrarlo hacia sus tinieblas y esto nos habla de que no podemos negociar nuestros principios por nada, nuestra prioridad es agradar a Dios antes que a los hombres, no podemos permitir que nadie nos incline a hacer lo malo o a dudar del poder de Dios en nuestras vidas en medio de la aflicción , nos tenemos que dejar llevar es por la Palabra, no podemos perder la esperanza sino confiar en Dios y en su Palabra.
V. 5-6 ¿Qué debemos hacer en momentos de aflicción? Recordar la obra de Dios en nuestra vida, las misericordias y los milagros que Dios ha hecho en otras situaciones, la manera en que Dios siempre se glorifica en nuestra debilidad, no pongamos la mirada en los problemas sino en las otras veces que Dios nos ha rescatado y cuando meditemos en lo bueno que ha sido Dios esto nos va a llevar a adorarlo, David expuso su queda delante de Dios, pero no se quedo todo el tiempo en queja, luego de entregar su situación a Dios, derramo su corazón en gratitud y adoración.
Nuestra defensa viene de Dios, Él es nuestro defensor sin importar la situación difícil que atravesemos Él siempre esta ahí. Es muy importante mostrarle a Dios la necesidad que tenemos de ÉL, se lo mostramos buscando su Presencia en oración y lectura de la Palabra en todo tiempo, Él es Él único que nos sacia, le demostramos nuestra sed de Él cuando al levantarnos inmediatamente le buscamos en oración.
V. 7-12 No podemos apartarnos de Dios, si Él no está con nosotros nuestra vida no tiene sentido, clamemos y busquemos de su Presencia aunque nuestra carne no quiera, seamos sensibles al llamado del Espíritu Santo cuando nos inquiete a orar, cuando sintamos que no hay deseo de buscar a Dios, sometamos nuestra carne por que solo en su Presencia el espíritu va a ser vivificado, no podemos dejarnos acusar por el enemigo, más por el contrario recordemos sus misericordias, pidámosle a Dios que no permita que nosotros ignoremos su misericordia, pidamos a Dios que guie nuestros pasos, que no permita que ninguna situación nos saque del camino, nos haga retroceder o nos deje estancados, que Dios nos ayude a sin importar las circunstancias continuar con nuestra mirada puesta en Él y continuar hacia adelante aunque sea sin fuerzas, así que para todo pidamos la dirección de Dios y que Él mismo nos enseñe a hacer su voluntad, para hacer su voluntad solo necesitamos pasar más y más tiempo en su Presencia.
Que Dios preserve nuestra vida y comunión con Él para glorificar su nombre y que en todo lo que hagamos siempre su nombre sea glorificado.
CITAS ANEXAS
Romanos 2
Hechos 4:19
Hechos 5:29
2 crónicas 20:15
Isaías 54:15
1 corintios 10:31
Lamentaciones 3:22-23
Proverbios 14:12
REFLEXIONEMOS
¿A quien acudes en tiempo de dificultad?
¿Tienes sed de Dios?
¿Qué estas haciendo para saciar esa sed?
¿Quién está guiando tus pasos?
¿Eres una sierva del Señor?
¿Qué decisión tienes que tomar hoy?
Estaremos felices de recibir tus aportes.
Mil bendiciones
Devocional: Ana María Restrepo
Edición de texto: Andrea Aguirre








Comentarios